Con la llegada de mayo, los termómetros en España empiezan a marcar cifras que nos obligan a usar el aire acondicionado y a buscar la sombra. Pero, ¿te has parado a pensar en cómo combate el calor tu coche? Mientras tú disfrutas del confort en el habitáculo, bajo el capó se libra una batalla constante contra las altas temperaturas. El sistema de refrigeración es el encargado de que el motor no se convierta en una «estufa» que termine dañándose por completo.
Un motor trabaja de forma óptima cuando está caliente, pero existe un límite muy fino entre la temperatura ideal y el exceso de calor. Si el sistema de refrigeración falla, el motor puede sufrir lo que popularmente llamamos un «calentón», una avería que suele ser muy costosa de reparar. Por eso, antes de que el sol de justicia apriete de verdad, es vital entender cómo funciona y qué señales nos indican que necesita atención.
¿Qué es el líquido refrigerante y por qué es tan especial?
A menudo nos referimos a él como «el líquido del coche», pero su nombre técnico es líquido refrigerante o anticongelante. Su misión es circular por el interior del motor, absorber el calor sobrante y llevarlo hasta el radiador para que se enfríe con el aire exterior.
Es fundamental desterrar el mito de que «con agua del grifo es suficiente». El agua contiene cal y minerales que oxidan las piezas metálicas y obstruyen los pequeños conductos del motor. Además, el agua hierve a 100°C, mientras que el líquido refrigerante profesional está diseñado para aguantar temperaturas mucho más altas sin evaporarse y para no congelarse en invierno. Usar el líquido adecuado es, literalmente, el seguro de vida de tu motor.
Señales de alerta: Cómo saber si tu coche está pasando calor
Tu vehículo tiene varias formas de avisarte de que el sistema de refrigeración no está trabajando correctamente. Aprender a leer estas señales puede salvar tu viaje:
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La aguja de la temperatura sube más de lo normal: La mayoría de los coches tienen un indicador en el cuadro. Si ves que la aguja supera la zona central o se acerca a la zona roja, para en cuanto puedas de forma segura. Si se enciende un testigo rojo con forma de termómetro, la parada debe ser inmediata.
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Charcos de líquido bajo el coche: Si al mover el coche ves un charco de color llamativo (suele ser rosa, verde o amarillo), es probable que tengas una fuga en algún manguito o en el propio radiador. Estos tubos de goma se resecan con el tiempo y pueden agrietarse.
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Olor a dulce o vapor bajo el capó: El refrigerante tiene un olor dulzón muy característico cuando se calienta. Si notas este olor o ves salir vapor, no abras el capó de golpe; el líquido está bajo mucha presión y podrías quemarte.
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El ventilador no se apaga: Si después de aparcar notas que el ventilador del motor (el electroventilador) se queda encendido mucho tiempo o suena más fuerte de lo habitual, el sistema está haciendo un sobreesfuerzo para enfriar el motor.

Consejos para un mantenimiento preventivo eficaz
Cuidar el sistema de refrigeración es más sencillo de lo que parece si adoptas unos hábitos básicos que integran la seguridad y la prevención:
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Vigila el nivel del depósito: Una vez al mes, con el motor totalmente frío, comprueba que el nivel del líquido está entre las marcas de «máximo» y «mínimo». Si baja con frecuencia, hay una fuga que un profesional debe localizar. Nunca rellenes el depósito con el motor caliente, ya que el cambio brusco de temperatura podría rajar el bloque del motor.
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Respeta los tiempos de sustitución: El líquido refrigerante no es eterno. Con el paso de los años, pierde sus propiedades anticorrosivas y deja de proteger el motor por dentro. Cambiarlo cada dos años o según indique el fabricante es una inversión mínima comparada con la rotura de una culata.
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Revisa el estado de los manguitos: En tu taller de confianza pueden comprobar si los tubos de goma están blandos o cuarteados. Un manguito que revienta en plena autovía vacía el circuito en segundos, dejándote tirado en el peor momento.
Tu tranquilidad, nuestra prioridad
Un sistema de refrigeración en buen estado no solo evita averías graves, sino que permite que el motor funcione de forma más eficiente, consumiendo menos combustible y reduciendo las emisiones. No esperes a que el coche te avise con una nube de vapor en la carretera.
Para cualquier duda o si quieres asegurarte de que tu coche está listo para las altas temperaturas, lo más recomendable es acudir a un taller profesional. Una revisión rápida del estado del líquido y de la estanqueidad del circuito te dará la tranquilidad necesaria para tus escapadas de primavera y verano.
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